Nosotros

Nuestra historia

Aldebarán es una de las estrellas más grandes y fáciles de localizar en el cielo, en especial en el Hemisferio Sur.  Desde la antigüedad, los navegantes recurrieron al cielo nocturno para orientarse en sus travesías por los océanos, y Aldebarán siempre fue uno de sus principales faros por su intensa luminosidad. Todavía hoy los guía hacia ese lugar soñado

Acaso lugar soñado sea la expresión que más resuena en Aldebarán Experience Resort. La pronuncian los huéspedes al llegar, la plasman en el Libro de Visitas los que repiten su estadía. La dicen quienes llegan a comer al restaurante, y los que pasan sólo para echar una mirada. Sin embargo, para quienes formamos parte del Aldebarán es mucho más que una frase: es el resultado de una larga búsqueda, de años dedicados a soñar y planear el hotel.

Aldebarán es, desde sus inicios y como toda gran historia, un sueño gestado en equipo. En aquél momento fue el de una pareja a la que le fascinaba viajar y que empezó a vislumbrar, durante sus estadías en pequeñas y encantadoras posadas de Praia do Rosa (Brasil) y Villa de Leyva (Colombia), la idea de replicar un lugar similar en el corazón de la Patagonia argentina. 

El sueño se presentó muy claro desde el principio: un hotel de pocas habitaciones atendido por sus dueños, sustentable y en total armonía con la naturaleza, con un toque rústico pero elegante, cálido e íntimo. Y sobre todo, que fuese el punto de partida de experiencias que sólo se pudiesen vivir en un lugar como Bariloche, combinando el servicio de hotelería de lujo con actividades mayormente al aire libre y personalizadas para cada invitado.

La elección del lugar físico fue el resultado de una extensa exploración que incluyó evaluar terrenos en las márgenes de los lagos Gutiérrez y Moreno. De todas maneras, la Península de San Pedro corría con ventaja entre los sitios candidatos porque reunía las características ideales para el proyecto: agreste y sereno, con mucha flora autóctona como coihues, retamas y mosquetas, rodeado hacia cada punto cardinal por lago y montañas, y alejado del ruido aunque con un rápido acceso a los puntos de interés de la zona.

Definido el lugar llegó el momento de diseñar el sueño, y entonces se sumó al equipo Pino, quien ya había concretado el proyecto de la casa de la pareja en Tigre (Provincia de Buenos Aires). De a poco el hotel empezó a tomar forma fusionando mágicamente diversas texturas, todas apalancadas en materiales nobles: piedra autóctona, madera, cemento alisado y amplios ventanales.

Tal vez la fascinación que despierta el hotel en cada detalle pueda atribuirse, precisamente, a que cada rincón fue concebido con un criterio estético que equilibra la sofisticación con la sencillez. En este sentido, el aporte de Sonia, la mamá de Ana, fue fundamental.

El ejemplo paradigmático es la creación exclusiva de Federico, artista local que plasmó la Constelación de Tauro -que contiene a la estrella Aldebarán- en el piso del lobby del hotel. El Spa, otro de sus grandes atractivos, se integra de manera armoniosa al estar prácticamente entallado en la piedra natural de la península, adaptando su tamaño al entorno. Por su parte, el restaurante Sirius ventanea hacia el lago Nahuel Huapi y ofrece una vista panorámica de los cerros López y Campanario, dándole un marco espectacular a una experiencia gastronómica ya de por sí superlativa.

Fue tal el grado de amor y perfeccionismo impregnado en la construcción del hotel que terminarlo implicó dos largos años de ardua y meticulosa labor. El resultado tiene mucho que ver con otro comentario habitual de los huéspedes, que aseguran “sentirse como en casa”. Y suena razonable, ya que fue creado con el mismo cariño, las mismas melodías e idénticos sueños de quien construye su propio hogar.

El 1° de enero de 2005 se realizó la inauguración oficial del Aldebarán y ya se habían ido sumando a la escenografía habitual del hotel la descendencia de los fundadores. No es difícil entender por qué Ana suele referirse al Aldebarán como su quinto hijo…

Desde entonces, el foco del hotel evolucionó naturalmente para seguir situando siempre al huésped en el centro del servicio y brindarle una experiencia única e irrepetible, acorde con la singularidad de cada persona. El trato personalizado y la búsqueda de la experiencia perfecta no son sólo buenas intenciones, sino el propósito mismo de Aldebarán: hacer que cada huésped sea la estrella.

Visión

Recrea constantemente las condiciones ideales a sus huéspedes para brindarles los estándares más altos en servicio de hotelería de lujo y a nivel experiencial, impulsando la salud física y mental mediante la conexión con la naturaleza.

Misión

Se enfoca en la singularidad de cada huésped y le ofrece, a través de su equipo de profesionales, atención personalizada y el acceso a experiencias de bienestar, recreativas y deportivas que mejor se adapten a su perfil y deseos.

Staff

Directora y Co-Fundadora:

Ana Bello


Equipo

Carolina Martini
Ezra Dee Rassetto 
Lucía Tormo
Florencia Stasi
Juan Ignacio Pujol
Flavia Díaz
Manuel Salguero
María Luisa Guerrero
Erica Langbein
Ricardo Pascual
Soledad Torrealba

Julieta Lucero
Carolina Poblete

Sustentabilidad y RSE

Aldebarán Experience Resort promueve la sustentabilidad para que las próximas generaciones puedan disfrutar la naturaleza tanto como nuestros huéspedes desde hace casi 20 años.

En su gestión hotelera se actualizan constantemente las normas de reciclado, ahorro de agua y electricidad y la no utilización de plástico en la mayor parte de las secciones del Resort.

Como parte de la comunidad de la Península de San Pedro y de forma extensiva de Bariloche, participamos en iniciativas enfocadas en promover la transformación social y la igualdad de oportunidades. 

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